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Un bebé falleció el pasado martes en Gandía (Valencia) intoxicado con lejía. El menor se encontraba gateando en el interior de una vivienda cuando se encontró con un cubo de agua con lejía que había sido usado para limpiar.

Será la autopsia la que confirme si el bebé bebió agua del recipiente o si por el contrario fueron los gases tóxicos que desprende la lejía lo que terminó con su vida, según informa ‘Las Provincias‘.

El pequeño se encontraba con la madre en el momento de los hechos y fue conducido rápidamente a un centro médico y posteriormente al hospital donde nada pudieron hacer para salvar su vida.