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Javier Ardines sufrió una emboscada en la que le rociaron con gas pimienta, le agredieron con un bate de 8 euros y finalmente le acabaron estrangulando.  Así se desprende del sumario del asesinato del concejal de IU de Llanes, al que ha tenido acceso el ‘El Español’.

Según el documento, Djilali Benatia, uno de los sicarios argentinos detenidos por su supuesta participación en el crimen, ha confesado que cobraron 25.000 euros a repartir, para “darle un susto” tal y como le solicitó Jesús, el intermediario entre Pedro Nieva y ellos.

Según su declaración, a la que ha tenido acceso ‘Espejo Público’, el encargo era “asaltar al concejal, darle una paliza y huir sin dejar rastro”.

El sumario del caso narra una agresión de extrema dureza, que habría llegado tras meses de preparación en los que Nieva habría estado espiando a su mujer, tras descubrir que le era infiel con el concejal.

Los sicarios por su parte, vigilaron a Ardines antes de cumplir con su “misión”, y descubrieron cómo cada mañana retiraba unas vallas amarillas cuando salía de su casa, por lo que decidieron usarlas para tenderle una trampa. Las colocaron a lo largo de la carretera y se escondieron hasta que el concejal salió de su coche para retirarlas. Fue ahí cuando le asaltaron.

Los sicarios rociaron al concejal con gas pimienta, a lo que él respondió tratando de defenderse y de pedir auxilio. Según recoge el sumario, le golpearon con un bate de béisbol que habían comprado por 8 euros la noche anterior en un bazar, y le estrangularon. Según el relato de Djilali, cuando cayó semiinconsciente siguieron golpeándole. Cuando salieron huyendo pensaban que estaba vivo porque el encargo era “sólo” darle un susto.