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El Tribunal Popular Supremo de China revoca la sentencia de culpabilidad a un joven de 21 años que fue condenado a muerte en el año 1995 por, supuestamente, haber violado y matada a una mujer a las afuera de una ciudad situada en el suroeste de Pekín.

Nie Shubien era un joven tímido de tan solo 21 años. Cuando las autoridades lo arrestaron acusándole de haber cometido dichos delitos, el joven decidió confesar. Algunas fuentes indican que se declaró culpable debido a las torturas a las que le sometió la propia policía para que confesase.

Todo cambió en el año 2005 ya que Wang Shujin admitió ser culpable de estos crímenes, además de otros tres. Este acusado también fue condenado a muerte y finalmente ejecutado. A pesar de su confesión, las autoridades judiciales no decidieron revisar el caso de Nie.

Sin embargo, su familia y la propia opinión pública se volcaron en el caso debido a la gran injusticia que se había cometido con el joven de solo 21 años. El Supremo reabrió el caso y dictaminó que las pistas por las que se acusó al joven no eran suficientes. De esta manera, declaró revocada la sentencia de culpable a inocente.

En Weibo, el Twitter de China, los medios mostraban la imagen de felicidad y a la vez de tristeza tras la revocación de esta sentencia. Ahora la madre de Nie Subien tiene 71 años.