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La policía francesa detuvo este jueves a un conductor vasco que dio 4,75 gramos por litro de alcohol, una tasa que bate el récord mundial de alcoholemia.

Llevaba conduciendo durante 240 kilómetros. Los agentes lo localizaron estacionado en el carril de emergencia en la vía que va de Burdeos a Perigueux, a la altura de Saint-Seurin-sur-l'Isle y desprendiendo un fuerte olor a alcohol.

El hombre, de 56 años, no sabía de dónde venía ni a dónde iba. Ni siquiera fue capaz de someterse a la prueba de aire espirado, por lo que se lo llevaron directamente al hospital más cercano.

Por el momento se le ha retirado el carné de conducir durante los próximos seis meses, aunque se presentará ante el Tribunal Penal de Libourne en octubre.

En España, la ley condena una tasa de alcoholemia superar a los 0,5 gramos por ligro de sangre, salvo en los conductores novel (con menos de dos años con carné) en los que la cifra asciende a 0,3.

El positivo más alto registrado en España es de 2,88 gramos por litro. Hasta ahora, una tasa superior a los 3 gramos por litro se consideraba la frontera del coma etílico.