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El incendio declarado en la isla de La Palma el pasado miércoles avanza sin control. Pese al esfuerzo de los equipos forestales para evitar que el fuego continúe activo, los continuos cambios de viento que están teniendo lugar en la zona de la montaña Jedey están provocando que el número de hectáreas quemadas superen ya las 2.000 y que la zona sur de la isla sea la que más preocupe en estos momentos.

A última hora de la noche, según los datos ofrecidos por el Cabildo, eran ya más de 2.500 personas las que habían tenido que ser evacuadas de sus casas: 1800 vecinos de El Charco, Las Indias,Los Quemados y Los Canarios, y 700 de Tacande, San Nicolás y Jedey) repartidos por el polideportivo de Fuencaliente, hoteles cercanos, albergues y casas de familiares.

Las cuadrillas a pie han trabajado a contrarreloj durante toda la noche para intentar luchar contra las llamas, una vez que a partir de las nueve de la noche los ocho equipos aéreos que trabajan para extinguir el incendio hayan dejado de actuar.

Desde el cabildo de La Palma y la alcaldía de El Paso son conscientes de que será “difícil” apagar el fuego, algo que hace pensar que lo peor podría estar por llegar, ya que las altas temperaturas de estos días y los continuos cambios de viento y su intensidad no ayudan. 

Con los datos de hectáreas actuales, este incendio en La Palma se convierte ya en el séptimo peor que ha tenido lugar en las Islas Canarias en este siglo. Hace cuatro años, en julio de 2012, una colilla mal apagado dejó más de 6.500 hectáreas quemadas en Adeje, en la isla de Tenerife.