lunes, 21 septiembre 2020 14:49

Disparan a un negro desarmado que estaba ayudando a un enfermo

Un nuevo caso de brutalidad policial alimenta la polémica en Estados Unidos. Policías de Miami han disparado a Charles Kinsey, un terapeuta que se encontraba ayudando a uno de sus enfermos, un paciente con autismo.

Kinsey salió de su casa a buscar al paciente, un enfermo de autismo de 23 años que se había escapado de la clínica en la que se encontraba interno. Lo encontró jugando con un camión de juguete, sentado en el suelo, y se sentó junto a él. Alguno de los vecinos contemplaron la escena y les resultó sospechosa. Llamaron a la Policía y ésta llegó a la manera que solo lo hace la Policía en Estados Unidos: acordonando la zona y con las pistolas en la manos.

Pidieron a Kinsey, enseguida tratado como sospechoso, que levantara las manos y evitase cualquier movimiento. También a su acompañante. Éste, inmerso en su mundo, seguía jugando con su camión. Kinsey trató de intervenir: “Todo lo que tiene es un camión de juguete en la mano, un camión de juguete“, gritaba.

Presos de los nervios los agentes le descerrajaron tres tiros en la pierna.

Kinsey se recupera ahora en el hospital. Pero la comunidad negra se muestra indignada. El caso ha echado más fiebre al fuego de los distrubios raciales y los tiroteos de Dallas, Minnesota y Baton Rouge.