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En los últimos días, el diario 'Telegraph' ha rescatado la triste historia de Myriam Ducre- Lemay, una joven de 20 años, que había encontrado el amor después de muchos desengaños sentimentales. Ambos habían empezado su relación hace poco tiempo y había muchos secretos entre ellos que no conocían. ¿Cómo cuáles? Que era alérgica a los cacahuetes.

En una de sus citas, su nuevo novio le dio un beso a Myriam justo después de haberse comido un sándwich de crema de cacahuetes antes de quedar juntos. Ella empezó a sentirse mal, a tener dificultades para respirar. Intentó coger aire con su inhalador para el asma pero fue algo en vano.

Los médicos llegaron en ocho minutos al bar en el que habían quedado pero no pudieron hacer absolutamente nada para salvarle la vida. De camino al hospital, Myriam sufrió una parada cardiorrespiratoria en la ambulancia. Allí intentaron por última vez reanimarla aunque no lo consiguieron.

El informe forense, que se dio a conocer en 2014, demostró que el cacahuete se convirtió en el elemento fundamental de esa trágica muerte.

Cuatro años después, su madre ha tenido la fuerza suficiente para contar la historia e intentar concienciar a la sociedad del peligro de las alergias y de la necesidad de estar pendiente de los hijos e hijas que sufren enfermedades de estas características. Importante llevar siempre la medicación, algo que Myriam no llevaba en el bolso en el momento de su muerte.