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Un pequeño de 3 años cayó este fin de semana de forma accidental a la fosa de los gorilas en el zoológico de Cincinnati
(EEUU). Uno de los animales lo arrastró violentamente y lo lanzó
por los aires. Fueron unos segundos dramáticos y de mucha tensión y los equipos de rescate tuvieron que tomar una difícil decisión: matar al animal, un ejemplar de gorila muy singular de unos 200 kilos de peso.

El niño, que se encontraba entre las piernas del animal mientras éste era abatido, requirió de ingreso hospitalario.

En total estuvo encerrado en la fosa diez angustiantes minutos.