sábado, 19 septiembre 2020 12:17

Enterradas 24 personas bajo toneladas de basura en Guatemala

Uno de los barrancos que rodea la capital guatemalteca, convertido desde la década de los 50 del siglo pasado en el mayor basurero de la ciudad, fue el escenario este miércoles de una tragedia que se repite cada inicio de la época de lluvias: un corrimiento de tierra se cobró la vida de por lo menos cuatro personas; quince fueron recatadas por los cuerpos de socorro y trasladadas a un centro hospitalario y, según los informes del Ayuntamiento, por lo menos cinco permanecen en calidad de “desaparecidos” bajo toneladas de desperdicios.

Al filo de las 13:45 del miércoles se produjo un primer deslizamiento de tierras. Ante ello, las autoridades alertaron a los vecinos del sector par que se alejaran de la zona. En esencia, unas 1.000 personas que trabajan buscando entre la basura cualquier objeto que pueda ser reciclable. No todos obedecieron. Medio centenar de ellos continuó con su trabajo,  su único medio de supervivencia. Así, un derrumbe mayor sepultó, bajo toneladas de basura, a la gente que hizo caso omiso del aviso con el saldo parcial de cuatro muertos, cifra que podría crecer durante las labores de rescate.

Varias unidades del Cuerpo de Bomberos Voluntarios trabajan en el lugar en esa tareas donde alrededor de una veintena de personas quedaron sepultadas por el sorpresivo alud y todavía se espera estén con vida en alguna parte de las 44 hectáreas que cubre el depósito.

Informes de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) muestran que el basurero de la Zona 3 capitalina está ubicado en un terreno riesgoso por la humedad que provoca el río de aguas desechables que lo atraviesa. Pese a las múltiples alertas sobre los peligros que implica esa situación, cada día llegan a ese vertedero de 400 a 500 camiones voluminosos que depositan hasta mil 500 toneladas de basura de las cuales procuran sacar objetos recuperables similar cantidad de personas.

Datos oficiales reflejan que en esta capital existen unos 232 asentamientos sujetos a riesgos, por estar situados en laderas o barrancos, en los que habitan más de 300 mil personas.