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Barcelona, 26 abr (EFE).- El subinspector y el escopetero de los Mossos acusados de reventar el ojo a Ester Quintana han asegurado hoy al tribunal que se limitaron a disparar salvas para provocar «ruido» y dispersar a un grupo de una quincena de personas que les lanzaban piedras y botellas, por lo que su actuación fue «proporcional».

Ambos procesados han declarado hoy en la penúltima sesión del juicio que se celebra en la sección tercera de la Audiencia de Barcelona, en la que la Fiscalía ha elevado a definitiva su petición de dos años de prisión y cuatro de inhabilitación para los agentes por reventar el ojo a la manifestante con el disparo de una pelota de goma en la huelga general de 14 de noviembre de 2012.

Tanto el subinspector como el escopetero, a los que la Audiencia ha permitido declarar después de testigos y peritos, se han acogido a su derecho a no contestar a las preguntas de la acusación particular ejercida por la manifestante herida, que también ha elevado a definitiva su petición de nueve años de cárcel para los agentes.

Tras recalcar que no dispararon ni una sola pelota de goma en todo el 14N, los acusados han afirmado que, durante su breve intervención en el lugar desde el que Quintana recibió el impacto, no se percataron de los movimientos de los miembros del furgón 414, sobre los que la defensa vierte sospechas al situarlos en una posición más a tiro de Ester Quintana que los procesados.

Durante el interrogatorio, los agentes procesados sí que han sembrado dudas sobre la actuación de los antidisturbios de la furgoneta 414, que fueron interrogados sobre su posición en el lugar en el que Quintana cayó herida, precisamente, por el subinspector cuando este ya había sido imputado por el juez, y después acabaron expedientados por Interior.

El subinspector ha apuntado que le resultó sospechosa la actitud de los integrantes de la 414 en los interrogatorios: «Cuando de una furgoneta nadie se acuerda de nada, pues hombre…», ha insinuado.

También el escopetero ha apuntado a una actuación irregular de los antidisturbios de la furgoneta 414, cuando ha indicado que, al ser el tercer vehículo que cerraba la unidad, su intervención habría tenido que ser «residual» y, en cambio, disparó ocho proyectiles de precisión frente a los dos que lanzó el operador de lanzadora de su grupo.

El subinspector ha sostenido ante el tribunal que la intervención de su unidad desde el lugar en que Quintana recibió el impacto fue «proporcional», ya que se limitó a ordenar «algo inocuo, hacer ruido», puesto que la escasa gravedad de los disturbios que según su versión estaban ocurriendo no requerían una actuación más contundente.

En la misma línea se ha manifestado el escopetero acusado, que ha afirmado que en el lugar en que Quintana fue herida efectuó «una salva o dos» -no lo recuerda, ha precisado-, tras recibir una orden «genérica» del subinspector de disparar proyectiles sin munición, para dispersar a los alborotadores.

Tanto el subinspector como el escopetero han coincidido en reconocer que no se avisó por megafonía de que se iba a efectuar una intervención policial, lo que la Fiscalía cree que contraría los protocolos de Interior relativos a las dispersiones.

El subinspector ha corregido a la fiscal y ha mantenido que los protocolos establecen que las órdenes por megafonía a los manifestantes solo deben efectuarse antes de la primera intervención policial, no en cada una de ellas, por lo que para cumplir la normativa habría bastado con avisar a los manifestantes cuando se iniciaron las primeras cargas en la Via Laietana de Barcelona, a centenares de metros del lugar donde Quintana cayó herida.

En la penúltima sesión del juicio, se ha reproducido el testimonio de una manifestante que estaba junto a Quintana cuando resultó herida y que ha explicado que vio a antidisturbios bajar armados de sus furgones, en un momento en que no había ningún tipo de incidente en la zona.

También ha declarado hoy como testigo una agente de la furgoneta Dragó 40 de la que formaban parte los acusados, quien, a diferencia de sus compañeros de unidad, ha dicho que no vio al furgón 414 adelantar ni situarse en paralelo del suyo.

Tanto las acusaciones como las defensas, que piden la absolución de los agentes, han elevado hoy a definitivas sus conclusiones sobre el caso, por lo que es previsible que el juicio quede mañana visto para sentencia tras la exposición de los informes de cada una de las partes. EFE

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