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Manta (Ecuador), 24 abr (EFE).- El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, visitó hoy Ecuador en medio del luto nacional que vive el país, que recibe ayuda internacional tras el terremoto que sufrió hace poco más de una semana.

El gobernante colombiano llegó con más ayuda humanitaria para los miles de damnificados que dejó el terremoto de magnitud 7,8 grados en la escala abierta de Richter, que sacudió una parte de la costa norte de Ecuador el pasado 16 de abril.

Tras recorrer las zonas afectadas en el sector de Tarqui, en Manta, y entregar vituallas, Santos reiteró su solidaridad y la de su pueblo con Ecuador, país al que, además, le transmitió las condolencia por las muertes a causa del terremoto, entre las que se cuenta a once ciudadanos colombianos.

A los ecuatorianos, Santos le dijo que tengan presentes a sus “hermanos” colombianos que están -apuntó-, “listos para ayudar en lo que esté a nuestro alcance”.

“Hemos puesto un granito de arena con la ayuda que aquí está presente: cerca de 25 toneladas, cuatro vuelos, dos buques que han llegado con agua, con víveres”, dijo en cortas declaraciones poco antes de emprender viaje de retorno a su país.

El gobernante colombiano subrayó que es en los momentos difíciles cuando se conoce a los “verdaderos amigos” y puntualizó que los pueblos colombiano y ecuatoriano, son, además, de amigos, “hermanos”.

“En estos momentos de dolor, de tragedia, -agregó- lo que se requiere es fortaleza, mirar el futuro con optimismo y tratar de convertir las calamidades en oportunidades”, para lo que se requiere un gran liderazgo, como el que dijo haber visto en Correa.

Destacó la labor de los expertos colombianos que trabajaron en tareas de rescate y que recuperaron cuerpos de entre los escombros.

Santos se complació de conocer a Pablo Córdova, un ecuatoriano al que los rescatistas colombianos sacaron de entre los hierros retorcidos y restos a los que quedó reducida una edificación, y a quien hoy pudo abrazar en el aeropuerto nada más aterrizar en Manta.

Insistió en que “siempre” estarán junto al pueblo ecuatoriano cuando lo necesite, y recordó la solidaridad de esta nación andina en tragedias ocurridas en Colombia.

Aprovechó su alocución para agradecer que Ecuador será la sede de reuniones entre la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Gobierno colombiano en el proceso de paz que se adelanta en esa nación andina.

A su turno Correa aseguró que los pesos se aligeran cuando hay la solidaridad y el cariño de pueblos fraternos y hermanos, como -indicó- es el caso de Colombia.

“Hoy más que nunca quisiéramos agradecer a usted y a Colombia por toda esa solidaridad”, comentó Correa en una declaración conjunta en la que tildó de “impresionante” la ayuda del vecino país que, entre otros, envió 25 toneladas de comida, miles de carpas y 177 rescatistas que “salvaron varias vidas” y ayudaron también a recuperar cadáveres.

El gobernante ecuatoriano recordó que aún hay 58 personas desaparecidas por el terremoto, y que decenas de colombianos residentes en Portoviejo, Manta, perdieron todo lo material, pero conservaron lo más importante, que es la vida, apostilló.

“A esos hermanos colombianos que hoy parten a su tierra, quisieron hacer una vida en Ecuador, la naturaleza nos ha castigado muy fuerte, perdieron su casa, sus negocios…, ánimo, lo material se recupera, lo más importante es que tengan vida, la seguridad y salud de sus familias”, alentó el gobernante.

Correa, que hoy envió un abrazo fraterno a las familias de los colombianos fallecidos, agradeció este fin de semana la solidaridad de más de veinte países que volcaron su ayuda poco después de ocurrido el terremoto que dejó más de 16.000 heridos atendidos.

Según la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo, hay 25.640 personas albergadas y 113 personas fueron rescatadas con vida de entre los escombros a los que se redujeron decenas de edificaciones.

El Gobierno avanza en los trabajos para la restitución de servicios básicos para mejorar las condiciones de vida de todos los afectados y piensa ya en la reconstrucción de la zonas dañadas. EFE

sm/cho