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Elías L. Benarroch

Jerusalén, 17 abr (EFE).- Casi medio siglo después de haberla ocupado tras arrebatársela a Siria en la Guerra de los seis días de 1967, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, reivindicó hoy la soberanía de su país sobre el Golán, en lo que aparenta ser un cambio de la postura oficial israelí sobre esta materia.

“Ha llegado el momento de que la comunidad internacional reconozca la realidad”, dijo Netanyahu en una insólita reunión que celebró con su Consejo de Ministros en uno de los lugares más emblemáticos de la meseta del Golán: la planicie de Gamla, foco de una histórica revuelta judía contra el Imperio Romano hace casi dos milenios.

Allí, al comenzar la sesión del gabinete, aseguró que la comunidad internacional debe asumir dos hechos básicos:

“Primero, no importa lo que ocurra al otro lado de la frontera, la línea (fronteriza) en sí no va a cambiar. Segundo, ha llegado el momento, después de 50 años, de que la comunidad internacional reconozca finalmente que el Golán se quedará para siempre bajo soberanía israelí”.

Se trata de la primera vez que un primer ministro israelí reivindica abiertamente la soberanía sobre ese territorio de forma tan enérgica y que asegura que no será devuelto.

Tanto es así que la de hoy ha sido la primera reunión que el Consejo de Ministros de Israel celebraba en el Golán, donde residen alrededor de 20.000 israelíes y otros tantos drusos de nacionalidad siria.

Hasta ahora, y a pesar de haber aplicado allí desde 1981 su legislación, Israel se había abstenido de una reivindicación tan clara sobre ese territorio, si bien en las últimas décadas han existido campañas populares y políticas para anexionarlo de forma oficial.

“El Golán era parte integral de Israel en la era antigua, y es hoy parte integral de Israel en la era moderna”, destacó Netanyahu sobre la vinculación de su pueblo con ese territorio.

Y agregó que decidió celebrar la reunión allí “para trasladar un mensaje claro”, el de que “la meseta del Golán se quedará para siempre en manos de Israel (…). Israel no saldrá nunca de la Meseta del Golán”.

De unos 1.800 kilómetros cuadrados, 1.200 ellos ocupados a Siria, Israel siempre consideró ese territorio como su barrera de seguridad frente a una posible invasión de países árabes similar a la de 1973, cuando en la Guerra de Yom Kippur se vio sorprendido por Siria y Egipto, que atacaron simultáneamente por el norte y por el sur, respectivamente.

Sin embargo, y a cambio de un tratado de paz, primeros ministros como Isaac Rabin (1993-1995), el propio Netanyahu en su primer ejecutivo (1996-1999), Ehud Barak (1999-2001) y Ehud Olmert (2006-2009), estuvieron dispuestos a tratar con Damasco su posible devolución.

Pero la guerra civil en Siria desde 2011, y la creciente vinculación de la población israelí con un territorio que aunque ocupado siempre han percibido con un estatus diferente al de Cisjordania o Gaza, parecen haber acabado por decantar la balanza.

“Uno de los objetivos de la reunión es realmente declarar de forma pública que esperamos de la comunidad internacional que reconozca la frontera norte de Israel como frontera internacional, incluyendo el Golán”, señaló la ministra de Justicia, Ayelet Shaked, del partido ultranacionalista Hogar Judío.

Shaked recalcó: “la declaración es clara tanto a la comunidad internacional como a la opinión pública israelí: no nos moveremos de este lugar”.

El cambio de postura patente en Netanyahu parece estar originado en una reciente demanda de Siria a EEUU en las negociaciones para un acuerdo de paz que ponga fin a la guerra civil.

Damasco podría haber pedido a Washington que reconozca el Golán como “territorio ocupado”, según informó hace unos días el diario israelí Yediot Aharonot.

A decir del medio, en respuesta a esa demanda Netanyahu llegó a pedir al secretario de Estado estadounidense, John Kerry, un reconocimiento de la meseta como territorio israelí en “compensación” por el acuerdo nuclear con Irán.

Hoy, el jefe del Gobierno israelí reveló que habló ayer con el jefe de la diplomacia estadounidense y que le trasladó el mensaje de que Israel “no se opone a un acuerdo que ponga fin a la guerra civil en Siria, siempre y cuando no sea a cuenta de la seguridad de Israel”.

“Le dije que tengo mis dudas de que Siria vaya a ser lo que era” a pesar de un acuerdo, destacó el primer ministro al anunciar su intención de impulsar la colonización del Golán. EFE

elb/av/fpa