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Las investigaciones continúan esta mañana para determinar cuáles fueron las causas del fatal accidente que costó la vida a 13 universitarias erasmus que regresaban de las fiestas de las Fallas.

Desde el primer momento se ha apuntado a un error humano como causa del choque frontal entre el autobús y un turismo que circulaba en sentido contrario, y el posterior vuelco del autobús. El conductor, que dio negativo en las pruebas de drogas y alcohol, se encuentra bien de salud y, tras declarar ayer en la comisaría de Tortosa (Tarragona), debía hacerlo esta mañana ante el juez. No obstante, debido a las contusiones y secuelas del accidente, la declaración se pospone. El conductor ha tenido que ser ingresado esta mañana en la UCI.

Con más de 30 años en la compañía y un expediente inmaculado, perdió el control en el Km. 333 de la AP-7, cuando se desplazó a la derecha y dio repentinamente a un volantazo a la izquierda que le hizo cruzar la mediana. Las principales hipótesis apuntan a que pudo quedarse dormido. El tacógrafo indica, no obstante, que se respetaron las horas de descanso.

La hipótesis se alinea con lo avanzado  ayer por el conseller de Interior de la Generalitat, Jordi Jané, y por el ministro de Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, quienes apuntaron al “factor humano”. Jordi Jané se refería también a la huella de los neumáticos en la carretera: “Todo nos hace pensar en una repentina maniobra, de irse de repente hacia la derecha y, de repente, hacer un volantazo hacia la izquierda, que ha provocado este gravísimo impacto, este accidente fatal“.

Algunos, como el alcalde de Freginals, han apuntado también al mal estado de la vía, e incluso lo han denunciado como punto negro.