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(Actualiza con el aplazamiento de la audiencia en el último párrafo)

Guatemala, 16 mar (EFE).- El exdictador guatemalteco José Efraín Ríos Montt se enfrenta desde hoy a un nuevo juicio por genocidio, tras la anulación, en 2013, de una condena a 80 años de prisión en un proceso anterior, aunque de ser hallado culpable no irá a la cárcel debido a su delicado estado de salud.

En julio pasado Ríos Montt, de 89 años y quien gobernó de facto Guatemala entre 1982 y 1983, fue declarado mentalmente incapaz por padecer un cuadro demencial degenerativo irreversible, ante lo que la Justicia decidió procesarlo con un juicio especial, es decir, sin su presencia y sin la posibilidad de imponer penas de cárcel.

El Ministerio Público (MP-Fiscalía) confirmó este miércoles en su cuenta de Twitter el inicio del nuevo juicio, en el que la Fiscalía de Derechos Humanos, representada por Hilda Pineda, acusó al exdictador de los delitos de genocidio y lesa humanidad por el asesinato 1.771 indígenas ixiles en el departamento noroccidental de Quiché.

La misma imputación se hizo contra el antiguo jefe de Inteligencia Militar, José Mauricio Rodríguez.

En el nuevo juicio, que se celebra a puerta cerrada y únicamente con la presencia de las víctimas, los defensores del exdictador, Jaime Hernández y Luis Rosales, y de los querellantes adheridos al proceso intentaron sin éxito separar del debate a Rodríguez.

Hernández argumentó al inicio de la audiencia que no se puede juzgar a los dos al mismo tiempo debido a que el proceso de Ríos Montt es un “juicio especial para la aplicación de medidas de seguridad” y el de Rodríguez un “juicio ordinario”.

El juicio contra Ríos Montt, enfatizó, “se tiene que celebrar independientemente porque así lo manda la ley”.

El abogado Edgar Pérez, que representa a las víctimas, dijo que es “manifiestamente ilegal” que se realice este juicio de forma conjunta y dejaron asentada su protesta ante el Tribunal.

Sin embargo, la presidenta del Tribunal B de Mayor Riesgo, María Eugenia Castellanos, expresó que son “puros formalismos” los que utilizan los juristas y que la decisión de celebrar el juicio conjunto se adoptó en agosto de 2015.

Rodríguez, de 70 años de edad, está presente en el banquillo de los acusados junto a sus abogados.

Al inicio del debate, que se celebra en la Torre de Tribunales, la jueza permitió la presencia de los medios de comunicación para tomar fotografías, pero luego mandó desalojar la sala.

Las pruebas que el Ministerio Público presentará en este nuevo juicio serán las mismas que las de 2013, que incluyen desgarradores testimonios de sobrevivientes de las masacres en el denominado Triángulo Ixil en Quiché.

Algunos de los testigos del primer juicio han fallecido, como es el caso de Pedro Chávez Brito, que murió en marzo de 2015 y quien aseguró al tribunal que el Ejército ingresó a la comunidad de Sajsibán de Santa María Nebaj, asesinó a ocho familiares y que él se salvó al esconderse durante ocho días en el tronco de un árbol.

Ríos Montt es el más antiguo alto cargo que es juzgado en Guatemala por el genocidio que cometió el Ejército durante el conflicto armado interno (1960-1996), periodo en el que fueron asesinadas y desaparecidas unas 250.000 personas en el país centroamericano.

Durante casi tres años, desde la anulación de la primera sentencia, los juristas intentaron por todos los medios judiciales evitar el nuevo enjuiciamiento de Ríos Montt e incluso buscaron la amnistía para su cliente y la extinción de la persecución penal.

De ser hallado de nuevo culpable por las matanzas de indígenas durante su régimen de facto, Ríos Montt no podrá ser enviado a la cárcel debido a su delicado estado de salud.

La Fiscalía informó, tras casi nueve horas de debate, que el proceso había sido aplazado para mañana jueves a las 8:30 hora local (14:30 GMT).EFE

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