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San Fernando de Henares (Madrid), 14 mar (EFE).- La Audiencia Nacional ha ordenado busca y captura para tres de los veinte presuntos miembros de una banda de la mafia ruso-georgiana por no asistir al juicio, en el que el presunto capo en España, Kakhaber Shushanashvili, y otros procesados han negado las acusaciones.

El tribunal ha iniciado hoy la vista de esta causa, conocida como “operación Java”, en la que la Fiscalía pide penas de hasta 32 años de cárcel para los acusados por delitos de asociación ilícita, blanqueo de dinero, dos intentos de asesinato, falsedad de documentos oficiales y mercantiles, falsificación de tarjetas de crédito, tenencia ilícita de armas y estafa.

Según la Fiscalía, la banda, que actuaba en España, Italia, Alemania, Suiza y Francia, estaba perfectamente estructurada en escalafones y hasta utilizaba un lenguaje propio en el que los “ladrones en ley” eran los máximos dirigentes y el resto, “deportistas”.

Uno de estos presuntos dirigentes, que residía en Barcelona, donde fue detenido en 2010, es el georgiano Kakhaber Shushanashvili, que se enfrenta a la mayor petición de pena, 32 años y 8 meses de cárcel.

Kakhaber Shushanashvili ha negado ser miembro de organización criminal alguna y haber sido “ladrón de ley” y ha asegurado que no participó en tentativas de homicidio ni en ninguno de los demás delitos que se le atribuyen, así como que en España hasta que ingresó en prisión vivía del dinero que le enviaba su familia.

Los fiscales mantienen que este acusado, hermano de Lasha Shushanashvili, líder de la banda en Europa y condenado en Grecia a 14 años de cárcel, dirigía en España la organización, que perseguía la “comisión permanente y planeada de un número ilimitado de actos criminales”.

Entre los delitos que menciona el escrito de acusación figura el intento de asesinato en dos ocasiones en 2010 de “Janashia” (Vladimir Dzhemalovich), que residía en Niza (Francia).

El abogado de Shushanashvili ha pedido al comienzo de la vista que no se siga el procedimiento contra su cliente por este hecho al estar ya acusado por el mismo en otra causa en Francia, ante lo que el tribunal le ha comunicado que resolverá la cuestión cuando dicte la sentencia.

El acusado Zviad D., también georgiano, detenido en 2010 en Getxo (Vizcaya), ha asegurado que desde que llegó en 2005 a España se dedicó a la agricultura y ha recordado que también realizaba apuestas de fútbol.

Ha explicado que no participó en extorsiones ni en otros delitos y ha calificado de “ridícula” alguna de las acusaciones.

El armenio Argam M. ha dicho que igualmente trabajó desde 2005 en el sector de la agricultura en España, donde vive con su esposa y sus tres hijos menores, todos ellos españoles de nacimiento, y ha negado relación con la banda ya que ni siquiera habla georgiano.

El georgiano Archil G. ha dicho que llegó a España en 2002 para buscar un “trabajo digno” y que ha estado trabajando en varias empresas, principalmente en una de sus tíos y ha asegurado que no tenía necesidad de hacerse con dinero de forma ilícita ya que incluso llegaba a ganar 1.500 euros al mes.

El español Juan M.T. ha asegurado que conoció en un bar a Kakhaber Shushanashvili de forma casual ya que su suegra era amiga en Barcelona de otra persona de nacionalidad georgiana que conocía a este acusado pero ha negado participar en delito alguno como el de blanqueo de dinero ya que se dedica a vender seguros y era titular de un lavadero de coches.

Según el escrito de acusación de los fiscales, los integrantes de la organización en España tenían distintos papeles en ella, desde gestionar el dinero procedente, entre otros, de delitos de robos, extorsión y tráfico de cocaína, dar cobertura a los 'ladrones en ley', aflorar el dinero de las actividades delictivas a través de adquisición de bienes y creación de sociedades para negocios.

El juicio seguirá mañana en la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid) con la declaración del resto de acusados. EFE

cng/emc