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San Sebastián, 4 mar (EFE).- El expresidente del Gobierno José María Aznar considera que la “sensación de fatalidad” sobre la vida política española que denunció en 1988 se manifiesta ahora “en el pesimismo, en el retorno a la creencia de un país ingobernable”.

“O se manifiesta en la resignación ante un supuesto destino inevitable que nos hará caer en el destrozo social, económico y político de la extrema izquierda populista”, ha asegurado Aznar en San Sebastián, donde ha clausurado el acto de entrega del Premio Gregorio Ordóñez al opositor venezolano Leopoldo López.

Ha dicho que cuando pronunció por primera vez esas palabras lo hacía ante “la falta de una alternativa política a un socialismo todavía hegemónico” y que, aunque ahora algunos reciban “con desdén” este recuerdo, otros, y él “el primero”, “quizás la encuentren suficientemente valiosa como para tenerla en cuenta”.

Ha afirmado que su idea de la política “parte de la confianza” en España, y en su sociedad “moderna y responsable, que no está en absoluto condenada a vivir atenazada por los discursos del antagonismo social, ni seducida por los crueles espejismos de la demagogia”.

Aznar entiende que la sociedad española “merece un proyecto político útil, definido como una gran síntesis liberal-conservadora que tantos beneficios han rendido a las sociedades europeas”.

“Una síntesis que es de ideas y de personas; que ha de ser el resultado de un debate profundo; que tiene que señalar el camino de un proyecto político renovador, para el reencuentro con una sociedad que plantea nuevas exigencias”, ha añadido.

Ha recordado que pronto hará trece años que abandonó “voluntariamente” y “por completo” sus responsabilidades políticas, y que ahora puede hablar “con perspectiva”, que no “con indiferencia”.

“Siempre he expuesto ante la opinión pública española lo que he creído necesario decir por el bien del país y por el bien del proyecto político que impulsé durante muchos años. Un proyecto al servicio de España y de nada más. He hecho lo que sinceramente he creído que me correspondía hacer. He alertado y he alentado. He pagado el precio de hacerlo, aunque mis posiciones públicas resistan razonablemente el contraste con los hechos”, ha subrayado. EFE

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