lunes, 28 septiembre 2020 5:02

Macri apela a unidad para superar la situación de “fragilidad” de Argentina

Buenos Aires, 1 mar (EFE).- Acabar con el narcotráfico y la inflación, reformar el Estado y restaurar los lazos de Argentina con el mundo son los retos lanzados hoy por el presidente argentino, Mauricio Macri, en la apertura del año legislativo, al tiempo que pidió unidad para superar la situación de “fragilidad” del país.

“Somos mejores que esto, somos mejores que la vida que llevamos. Los argentinos juntos podemos superar cada uno de estos problemas, no estamos condenados a vivir mal”, dijo Macri ante los diputados, senadores y gobernadores de todo el arco político, así como sindicalistas y actores sociales.

“Es hora de dejar de compararnos con nuestras peores épocas (…). Comparémonos con todo lo que podemos hacer, ese es el desafío”, instó.

En su primera intervención para inaugurar las sesiones del Congreso, Macri hizo un duro repaso a la herencia recibida de manos de su antecesora, Cristina Fernández.

Entre otras cosas se refirió al elevado déficit fiscal, una de las inflaciones más altas del mundo, la corrupción y la ineficiencia en el aparato estatal y el avance del “flagelo del narcotráfico”, fruto de la “incompetencia” o la “complicidad” del gobierno anterior.

“Venimos de años en que el Estado ha mentido sistemáticamente, borrando línea entre verdad y fantasía. Encontramos un Estado mal gestionado y gobernado”, criticó.

El presidente sostuvo como prioridad alcanzar la “pobreza cero”, gracias a la vuelta al crecimiento económico y a la creación de empleo “digno”.

Ello solo será posible si para fin de año se ha reducido la elevada inflación, que se “come los salarios”, subrayó.

En ese sentido, advirtió que no serán “tolerantes con aquellas empresas que se crean por encima de la justicia” y violen las normas de la competencia.

Aunque reconoció que tras su toma de posesión los precios han continuado su escalada por “inercia”, Macri aseguró que la inflación fue promovida por el Ejecutivo de Cristina Fernández (2007-2015) como una “herramienta válida de la política”.

Las palabras del presidente argentino provocaron los abucheos de los representantes kirchneristas, que a su vez, eran contestados con gritos de “sí, se puede” y aplausos del sector oficialista.

Macri también apuntó a la necesidad de encarar una “ambiciosa reforma política”, con el sistema electoral en el punto de mira; modernizar y dar transparencia al Estado y mejorar las infraestructuras y el sistema educativo, con un proyecto para que la enseñanza sea obligatoria desde los 3 años.

El presidente recalcó también que Argentina mantendrá relaciones “maduras y sensatas con todo el mundo” y confió en que el Congreso, -donde el oficialismo no tiene mayoría-, primará la “responsabilidad” sobre la “retórica” para afrontar una de sus primeras tareas del año: derogar las leyes kirchneristas necesarias para cerrar el conflicto de la deuda con fondos especulativos.

Además de repasar las principales medidas adoptadas desde el 10 de diciembre, como la normalización cambiaria o la eliminación de trabas a la importación y la exportación, Macri destacó el giro en la política exterior, con nuevas relaciones con países como Estados Unidos, Israel o Reino Unido, así como el fortalecimiento de los lazos con los socios del Mercosur.

Todo ello sin que el diálogo implique renunciar a reclamaciones históricas como el de la soberanía sobre las islas Malvinas, bajo dominio británico.

Macri ratificó el compromiso con los derechos humanos y en buscar la “verdad” sobre la muerte del fiscal Alberto Nisman -sin esclarecer tras más de un año- y sobre el atentado que este investigaba, el ataque a la mutualista judía AMIA que dejó 85 muertos en 1994.

El reto global, para Macri, es “unir a los argentinos” y acabar con la “lógica de amigos y enemigos”.

“Durante años fuimos conducidos a un enfrentamiento permanente. No se sale de la cultura del enfrentamiento con venganzas sino fortaleciendo nuestra hermandad”, puntualizó.

El presidente afirmó que ni es verdad que “la corrupción es la forma de ser los argentinos” ni que la pobreza “haya llegado para quedarse”, solo hay que alejarse “definitivamente de la viveza criolla mal entendida de la búsqueda del atajo”.

Por último, Macri apeló a su mote de “el ingeniero”, y aseguró que va a “construir un inmenso puente que nos lleve de las frustraciones del pasado a la alegría del futuro”, pero “ese puente no lo construye un ingeniero solo, ese puente lo construimos todos juntos o no se construirá jamás”.

“Estoy abierto a recibir todas las mejoras que tengan para introducir, es más, quiero lo mejor de cada uno de ustedes”,les instó a los diputados y senadores. EFE

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