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El Supremo ha confirmado la pena de un año de cárcel para dos empleados de una sucursal del BBVA en Palencia que no quisieron repartir un cupón de la ONCE premiado con una limpiadora de la entidad financiera que jugó con ellos.

Según apuntan los medios locales, los empleados aprovecharon que la mujer estaba de vacaciones para repartirse el botín entre ellos y evitar a toda cosa que se entera. Durante los meses estivales había un pacto verbal en el que si uno faltaba, los otros ponían su euro correspondiente (la cantidad que jugaban).

La jugada les salió mal ya que la limpiadora se enteró de la situación y decidió denunciar la situación en el año 2012. Tres años y medio más tarde, la justicia le ha dado la razón. Primero la Audiencia Provincial de Palencia y ahora el TS exigen a indemnizar a la mujer con la parte que le correspondía del premio, es decir, 33.333 euros.

La versión del vendedor de la ONCE fue clave para corroborar que ambos jugaban el cupón juntos aunque una empleada de dicha sucursal afirmó ante el magistrado que la estafada lo compraba por su parte.