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Los vecinos de El Espín (Coaña) están viviendo la peor tragedia marítima que recuerdan de los últimos años. A medida que pasan las horas, la búsqueda del pequeño Hugo B. A, de 20 meses, se complica, sobre todo por las condiciones meteorológicas de la zona. A última hora de la tarde de ayer, el mar devolvió la chaqueta verde con la que el niño jugaba horas antes junto a su padre y su abuelo, a 7 kilómetros de la playa de Frexulfe donde había ocurrido la desgracia, informó ABC. 

Todo sucedió a las 17.20 horas del pasado lunes. El mar Cantábrico, muy embravecido por el fuerte oleaje y el viento, arrastraba una gran resaca. Pero el abuelo y el padre de Hugo B. A. decidieron pasear por la zona pese a las advertencias de salvamento marítimo que alertaban del peligro de transitar junto al mar.

Un testigo les vio minutos antes fotografiándose con el mar de fondo, y quiso advertirles del riesgo que corrían, pero finalmente no lo hizo porque vio cómo empezaron a regresar por un pequeño sendero de arena que el mar dejó entre las rocas. Fue entonces cuando apareció una gran ola que derribó al abuelo, con el niño en brazos, al agua. Entonces se dio cuenta del peligro y quiso ir a socorrerles. Fue él mismo quien disuadió al padre de entrar en el agua al percatarse de que el pequeño Hugo se había escurrido de los brazos del abuelo por el fuerte impacto del oleaje. Varias veces intentó ir a por él sin éxito.

Finalmente los equipos de rescate trasladaron a los dos hombres al hospital, donde ya han sido dados de alta esta mañana. La madre del pequeño Hugo, de nacionalidad peruana, se enteró por la prensa de todo lo sucedido.

La consternación en la localidad asturiana es inmensa. La familia del pequeño residía en ella con los abuelos paternos desde enero. Iban a comenzar una nueva vida después de que el padre de familia quedara en paro. El pequeño estaba comenzando a dar sus primeros pasos.

Las tareas de búsqueda continúan en la zona pero el fuerte oleaje y la falta de visibilidad están haciendo prácticamente imposible cualquier resquicio de esperanza.