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Bruselas, 1 feb (EFE).- La defensa del expresidente de Costa de Marfil Laurent Gbagbo acusó hoy a Alassane Ouattara, su rival en las elecciones presidenciales de 2010, de haber querido “tomar el poder por la fuerza” con la ayuda militar de las fuerzas francesas.

“Outtara y sus partidarios quisieron tomar el poder por la fuerza”, señaló el abogado de Gbagbo, Emmanuel Altit, durante el alegato inicial de la defensa del expresidente de Costa de Marfil ante la Corte Penal Internacional (CPI).

El exmandatario está acusado de cuatro cargos de crímenes contra la humanidad por la ola de violencia postelectoral entre diciembre de 2010 y abril de 2011 en la que murieron unas 3.000 personas, según la ONU.

Gbagbo, que se ha declarado no culpable en el juicio que se abrió contra él y su exministro de Juventud Charles Blé Goudé el pasado viernes en la CPI, se negó entonces a entregar el poder a su rival y ganador de las elecciones.

Hoy, la defensa quiso caracterizar a Gbagbo, que fue transferido a La Haya en noviembre de 2011, como un “verdadero demócrata, que ha luchado toda su vida para asegurar la democracia y que ha promovido el pluripartidismo”.

El abogado acusó a la Fiscalía de “silenciar” el papel de Outtara, sus fuerzas y mercenarios en la crisis, así como del Ejército galo.

Sostuvo que cientos de combatientes y mercenarios pro Outtara “se infiltraron” en Abiyán y especialmente en el vecindario de Abobo incluso antes de las elecciones presidenciales en noviembre de 2010.

“¿Por qué estaban allí? Estaban allí para tomar la ciudad en cooperación con los combatientes que estaban en el Hotel Golf”, donde fueron trasladados Gbagbo y su esposa Simone el 11 de abril de 2011 tras su detención en la Residencia Presidencial después de un ataque contra el lugar “apoyado por helicópteros franceses”, dijo.

Altit aseguró que ya a principios de 2010 fueron reclutados mercenarios de Burkina Faso para el campo afín a Outtara y trasladados al norte de Costa de Marfil, donde se “organizaron militarmente y recibieron armas”.

Desde el Hotel Golf y la parte norte del país los combatientes, rebeldes y mercenarios prepararon “el asalto definitivo” en Abiyán, dijo.

De acuerdo con la defensa del expresidente, la Fiscalía oculta que “cientos de combatientes de Outtara y mercenarios” se estacionaron en el Hotel Golf desde septiembre de 2010 y que fue “la fuerza armada más grande durante la crisis con excepción del Ejército francés”.

El abogado indicó asimismo que, en contra de lo que afirma la Fiscalía, las unidades del Ejército y de la Policía Nacional de Costa de Marfil, al mando de Gbagbo, estaban “protegiendo a los marfileños contra los alborotadores y la invasión extranjera” y no para aterrorizar a la población general y permitir así que el expresidente permaneciese en el poder.

Puso como ejemplo la manifestación del 16 de diciembre de 2010, que “no era pacífica en absoluto como dice la Fiscalía”, sino que se trató de un “ataque planificado por señores de guerra afines a Outtara y por Outtara mismo para tomar el poder por la fuerza.

Esos combatientes “atacaron a las fuerzas del orden” desde varios puntos del Hotel Golf y de vecindarios de Abiyán, dijo, y los mercenarios, vestidos de civil, “se escondieron detrás de manifestantes para utilizarlos como escudos humanos”.

En opinión de la defensa de Gbagbo, “el plan de acción militar fue diseñado por conspiradores en el Hotel Golf en cooperación con líderes militares franceses durante toda la crisis”.

Aseguró que una flota de aviones militares galos “proporcionó armas a los combatientes pro Outtara en el norte de Costa de Marfil en febrero y marzo de 2011”, en “violación del embargo de la ONU”.

“Fueron las fuerzas especiales franceses los que prepararon y organizaron la ofensiva de marzo de 2011 para barrer (las calles) antes de la llegada de las fuerzas afines a Outtara”, dijo Altit.

La defensa de Gbagbo alega que en marzo de 2011 la diplomacia francesa lanzó una campaña para que el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara la resolución 1975 -en la que instó al expresidente a reconocer al presidente legítimamente electo y emitió sanciones- y autorizar “por ende el uso de la fuerza”. EFE

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