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Expresidente Diputación tacha de “patraña” que a Carrasco le gustaran mujeres

León, 25 ene (EFE).- El expresidente de la Diputación de León Marcos Martínez Barazón, que sucedió a Isabel Carrasco al frente de la institución, ha tildado hoy de “patraña terrible” decir que a la dirigente política del PP le gustaban las mujeres tal y como sostiene Triana Martínez, una de las acusadas de su asesinato.

“Es de lo más feo que he visto en mi vida”, ha subrayado Martínez Barazón durante su declaración ante el tribunal que juzga el crimen, ocurrido el 12 de mayo de 2014, por el que también están acusadas la madre de Triana, Montserrat González, autora confesa del asesinato, y la agente de la policía local Raquel Gago.

Martínez Barazón ha declarado que Montserrat González y Triana Martínez tenían “inquina” a Isabel Carrasco.

“Isabel me comentó que Triana tenía mucha cara porque le había pedido las preguntas de la oposición”, ha explicado Barazón en alusión al examen para la plaza de ingeniero de telecomunicaciones en propiedad a la que aspiraba la joven, que entonces ocupaba de forma interina.

Poco después, Triana le pidió a él mismo las preguntas del examen, según ha explicado.

Martínez Barazón, que pasó algo más de un mes en la cárcel por su presunta implicación en la Operación Púnica tras ser detenido poco después de ser nombrado presidente de la Diputación, ha asegurado que Isabel Carrasco era una de sus mejoras amigas.

“A Isabel no le gustaban las mujeres”, ha recalado Barazón ante el supuesto acoso sexual que ha denunciado Triana Martínez por parte de la dirigente del PP.

También ha explicado que el día del crimen dejó a Isabel Carrasco en su casa tras una comida y que quedaron en verse posteriormente en la sede del PP para viajar a Valladolid a un mitin de Mariano Rajoy.

Esta mañana también ha declarado el novio de Isabel Carrasco, Jesús Luis López Brea, quien ha afirmado que Montserrat González le pidió ayuda para que le dieran a su hija la plaza de ingeniero de telecomunicaciones a la que aspiraba en esa institución.

Ha explicado que madre e hija se acercaron a él en varias ocasiones para pedirle que intercediera ante Isabel Carrasco para que la favoreciera en la oposición que se iba a convocar próximamente para otorgar en propiedad la plaza que Triana ocupaba como interino.

Ha dicho que sólo en una ocasión se lo comentó a Isabel Carrasco y que ésta le contestó que lo que tenía que hacer la joven, si quería la plaza, era preparar el examen.

También ha declarado que nunca le dio la sensación de que a su novia le gustaran las mujeres.

López Brea ha señalado que Isabel Carrasco nunca le comentó que Triana Martínez hubiese estado en el piso del Paseo de la Condesa Sagasta que ambos compartían, tal y como ha declarado la joven.

Durante su declaración Triana describió la casa y afirmó que la cocina era pequeña, lo que ha negado López Brea.

“Desde el 12 de mayo de 2014, cuando vi a Isabel tirada en el suelo, mi vida se acabó y desde entonces estoy intentando recomponer mi vida, aunque no sé de qué forma ni de qué manera”, ha declarado el novio de Isabel Carrasco, quien ha explicado que no tiene “nada” y que está en el paro tratando de encontrar trabajo.

Esta mañana también ha declarado el controlador de la ORA Julio Mozo, quien ha afirmado que Raquel Gago pudo ver cómo Triana Martínez metía en su coche un bolso que contenía el revólver con el que minutos antes su madre, Montserrat González, había matado a la presidenta de la Diputación de León.

Mozo ha explicado que se encontraba conversando en la calle con Raquel Gago cuando llegó Triana y escuchó cómo le pedía que abriera el coche.

“Vi llegar a una joven por la calle Lucas de Tuy y con cierta prisa dijo a Raquel 'abre el coche' y añadió 'ahora mismo vuelvo, voy a la frutería', después de lo cual Raquel siguió hablando conmigo”, ha explicado el testigo.

En este sentido, el controlador de aparcamiento ha manifestado que Raquel pudo ver cómo metían algo en su coche porque en su posición tenía una visión completa del vehículo, aunque él no se percató.

También ha añadido que, aunque estaba hablando con Raquel, él no se percató de la llamada telefónica de diecisiete segundos de duración que le hizo Triana a la agente de policía local.

Sí ha manifestado que la acusada dijo: “¡joder, cuánto tarda esta tía!” al no regresar Triana, quien se dirigió desde allí hasta el lugar donde tenía aparcado su coche, donde fue detenida junto a su madre.

Raquel y Triana han declarado que se encontraron casualmente en la calle y la segunda afirma que introdujo el arma en el coche sin que lo supiese su amiga, mientras que el fiscal sostiene que fueron cómplices en el plan urdido por Montserrat González para matar a Isabel Carrasco. EFE

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