lunes, 10 agosto 2020 17:42

El Senado de Italia aprueba su reforma y la acerca al fin de su tramitación

Roma, 20 ene (EFE).- El Senado de Italia aprobó hoy el proyecto de ley dirigido a suprimir su función legislativa para acabar con el bicameralismo perfecto y, de este modo, acercó a esta reforma constitucional al final de su tramitación parlamentaria.

Tras varias horas de debate, 180 senadores votaron a favor del texto, 112 en contra y uno se abstuvo.

Acto seguido el primer ministro, Matteo Renzi, celebró el resultado con un mensaje en las redes sociales en el que dijo que “hoy es el día en el que lo que parecía imposible se convierte en posible”.

Renzi compareció en la Cámara Alta esta tarde para reclamar el voto de los legisladores en una jornada que calificó de “histórica”.

“Esta es una jornada histórica, la historia se ocupará de este día y vosotros habéis decidido escribir una de sus páginas. El país os debe un agradecimiento institucional”, dijo.

Esta es la última ocasión en la que el Senado votará su reforma y ahora será el turno de la Cámara de los Diputados, algo que se producirá cuando hayan pasado tres meses, previsiblemente en abril.

No obstante, el pasaje del Senado era más delicado puesto que el Gobierno en esa sede cuenta con una mayoría mucho más escueta que la que controla en la Cámara Baja.

Posteriormente el texto será sometido a un referéndum para su ratificación y que se celebrará previsiblemente el próximo mes de octubre.

Se trata de una de las medidas clave del Gobierno de Renzi quien ha asegurado que, de no superar el referéndum, consideraría “fracasada” su experiencia política.

El Gobierno de Renzi pretende con esta reforma constitucional poner fin al bicameralismo perfecto y atajar el tradicional inmovilismo legislativo del país, con leyes paralizadas durante años debido a que su aprobación debía darse en ambas cámaras.

Por su trascendencia esta reforma ha recorrido una larga y discutida tramitación parlamentaria y, de ser aprobada definitivamente, convertirá al Senado en una cámara de representación regional sin capacidad para legislar.

El número de senadores pasaría de los 315 actuales a cien, entre consejeros regionales y alcaldes, y no serían designados en elecciones generales sino durante las regionales.

Tampoco percibirían sueldo por su rango de senadores pero mantendrían la inmunidad parlamentaria.

La nueva cámara tendría menos competencias y deberá ratificar sólo reformas de la Constitución, referéndum populares, y tratados internacionales, entre otras pocas cosas mas. EFE

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