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Guatemala, 14 ene (EFE).- El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, apeló hoy a la unidad de todos los sectores para sacar adelante al país, marcado por la corrupción y la pobreza, aunque reconoció que “las cosas no cambian de la noche a la mañana”.

“No hay magia (pero) no nos resignemos más al pesimismo. Una nueva Guatemala es posible y vale la pena”, enfatizó Morales durante su primer discurso como presidente, que ofreció tras jurar en el cargo para el período 2016-2020.

El actor reconoció que recibe un Gobierno con “fuertes signos de agotamiento”, por lo que pidió la ayuda de todos para luchar contra un sistema desfinanciado, endeudado, con una moral tributaria “por los suelos” y con mecanismos de transparencia “deficientes”.

Precisamente, la corrupción ha sido uno de sus compromisos, o al menos, en el que más énfasis ha puesto, sobre todo después de la “nueva oportunidad” que tiene el país tras su “renacer” en la lucha contra esta lacra.

“Por nuestra patria me comprometo a vivir una vida de honor, sacrificio y esperanza, a hacer el bien siempre, en público y en privado, a defender lo que hemos logrado y no dar un paso atrás. Me comprometo a hacer esto cada día para lograr la Guatemala feliz, la Guatemala inmortal que todos queremos”, manifestó.

Es por ello que su labor durante los próximos cuatro años de Gobierno estará enfocado a seguir manteniendo ese “espíritu de unidad” frente a los grandes problemas que enfrenta el país, como la desnutrición, la sanidad, la pobreza o el “dinosaurio” de la corrupción, “esa enfermedad que carcomía” y aún sigue carcomiendo el país, dijo.

Fue la corrupción, agregó, la que provocó el despertar ciudadano hace casi un año, y la que dejó en evidencia que “Guatemala es una”, bajo manifestaciones sin color político y sin violencia que dieron la vuelta al mundo y que mostraron “la verdadera cara” de la nación, “amable y valiente”.

“Guatemala dio un ejemplo que fue observado y comentado a nivel mundial. Las plazas públicas de toda la nación se convirtieron en auténticas plazas de la Constitución”, señaló, al recordar el hartazgo de la población con el “descaro” de algunos funcionarios, que no tuvieron piedad del “dinero sagrado” de la ciudadanía.

En este sentido, repitió su compromiso de “no tolerar la corrupción ni el robo”, porque sobre ellos “va a caer el peso de la ley”.

“Pero sería ingenuo pretender que todos los cambios ya se hayan dado”, en vez de ver esto como una tarea que “solo ha comenzado”, explicó el nuevo mandatario guatemalteco, electo el pasado 25 de octubre por la formación derechista Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación).

Para cambiar, hay que desarrollar una nueva forma de dirigir al país a través de la “unidad”, porque en la población está pasar de “la noche de la corrupción al amanecer de la transparencia”, repitió Morales durante un discurso de más de 30 minutos, en el que recordó que sus compromisos también serán la educación, la sanidad y reducir en un 10 por ciento la desnutrición.

Además, también expresó su deseo de apoyar a las pequeñas y medianas empresas, al turismo y reducir las diferencias territoriales con Belice, al que calificó de un país “hermano”. EFE