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Madrid, 5 ene (EFE).- La Policía Nacional ha desmantelado una de las redes de narcotraficantes con más capacidad operativa de Europa, formada fundamentalmente por británicos asentados en la Costa de Sol que iban a distribuir en el Reino Unido y Holanda 3.000 kilos de cocaína cuando los controles fronterizos en Francia se relajaran.

Una operación denominada Dulce, en la que han colaborado las agencias antidroga de Estados Unidos y Reino Unido (DEA y NCA) y que se ha saldado con la detención de 12 personas, la incautación de esas tres toneladas de cocaína y la intervención de 1,2 millones de euros en efectivo, armas y vehículos.

El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha explicado en rueda de prensa los detalles de esta operación, llevada a cabo de forma simultánea en Galicia y la Costa de Sol y que culminó el pasado 14 de diciembre con el arresto de siete británicos, tres holandeses y dos españoles, estos últimos transportistas de la mercancía.

Mientras se llevan a cabo otras líneas de investigación para averiguar quién trasladó la droga desde Colombia a España y cómo, la Policía española ha evitado que la organización introdujera en otros países europeos las tres toneladas de cocaína.

Los detenidos esperaban a que se relajara el control fronterizo en Francia, más férreo tras los atentados yihadistas, para llevar la droga desde la Costa de Sol en varias tandas en una furgoneta especialmente habilitada para ocultar al menos 700 kilos. EFE

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