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Evan Geiselman, un surfista estadounidense de 22 años, estaba dispuesto a subirse a una ola gigante de Hawai cuando literalmente quedó engullido por ésta. Originario de Florida, el joven fue rescatado de forma milagrosa durante los segundos más angustiosos de su vida.

En las imágenes, grabadas por un videoaficionado, se ve cómo Andre Botha, dos veces campeón mundial de bodyboard, se encuentra a Geiselman inconsciente, debajo de su tabla. Sin pensarlo dos veces le arrastra hasta la orilla donde otros socorristas se suman al rescate.

Finalmente, y a pesar de que resultó golpeado fuertemente en la cabeza por su tabla, logró salir con vida de ésta. Tal y como declaró luego a la prensa local, se encontró con Andre Botha, su “ángel de la guarda”.