Quantcast

China emprende una campaña sin precedentes contra el movimiento obrero

Tamara Gil

Pekín, 5 dic (EFE).- Tras el repunte de las protestas y huelgas laborales, el Gobierno chino ha emprendido una campaña sin precedentes contra el movimiento obrero en el sur del país, uno de los focos industriales más importantes de la segunda economía mundial.

Las autoridades han arrestado a tres importantes activistas que trataban de actuar como sindicalistas en un país donde no existen sindicatos independientes y han interrogado a otros tantos durante horas, mientras otros cinco líderes de la lucha obrera se encuentran desaparecidos.

Se trata de una campaña contra los movimientos laborales “sin precedentes en cuanto a la escala”, considera hoy en declaraciones a Efe Geoff Crothall, director de Comunicaciones de China Labour Bulletin (CLB), una ONG en defensa de los derechos de los trabajadores chinos con sede en Hong Kong.

Las detenciones se produjeron el viernes en la provincia sureña de Cantón, uno de los polos manufactureros de mayor peso del país, confirmó esta ONG con contactos en el continente chino.

La Policía se llevó por la mañana al activista local He Xiaobo, y por la noche a Zhu Xiaomi, una de las trabajadoras más activas en la defensa de los derechos, y a Zeng Feiyang, director del Centro de Trabajadores de Panyu.

Las autoridades han confirmado el arresto formal de Zhu y Zeng, a quienes acusan de “reunir a gente para alterar el orden público”, una acusación comúnmente utilizada contra activistas, según precisaron sus familiares a CLB.

A principios de año, Zeng, de los defensores de los trabajadores más prominentes del país, ya había advertido en declaraciones a medios que los sindicalistas independientes como él estaban sufriendo cada vez un mayor acoso de las autoridades en medio de la desaceleración de la economía china y el repunte de las protestas.

Según datos de CLB, las manifestaciones y huelgas están creciendo en un momento de tensión, cuando múltiples fábricas están cerrando o deslocalizando el negocio y dejando a trabajadores en la calle con el impago de sueldos o sin indemnizaciones.

El número de incidentes en todo el país registró un récord este año en noviembre, al llegar a los 301, y Cantón, donde se centra la campaña, fue la provincia donde más se produjeron, 56 en total, más del doble que en cualquier otra provincia, según datos de China Labour Bulletin, de las pocas organizaciones que ofrece cifras de la situación.

En los últimos meses, los movimientos en Cantón se han duplicado, de 23 protestas o huelgas en julio a las 52 ó 56 de octubre y noviembre, respectivamente.

La mayoría de los incidentes se produjeron en el sector manufacturero y en ellos los empleados protestaban por los salarios atrasados y otros pagos que les corresponden después del cierre de fábricas, fusiones o deslocalizaciones.

En muchas ocasiones, los obreros se dirigían a las oficinas del Gobierno a pedir indemnizaciones dado que el jefe desaparecía tras el cierre del negocio.

Mientras el sindicato chino -con el mayor número de afiliados del mundo y una vinculación directa al gobernante Partido Comunista que le impide ser efectivo- no ha ayudado a mejorar el problema, activistas como los arrestados han tomado el liderazgo en la negociación colectiva.

“Tenemos que recordar que, como trabajadores, tenemos nuestra postura, y tenemos que defenderla firmemente. Nunca esperes que el jefe actúe en tu interés”, dice Zhu Xiaomei en una reunión con empleados, según un vídeo publicado en internet este septiembre y que hoy activistas chinos lo han vuelto a difundir en su apoyo.

Rodeada de trabajadores de la limpieza de una localidad de Cantón y en estado avanzado de embarazo, Zhu anima en otro fragmento del vídeo a “no tener miedo”: “Si uno da un paso hacia atrás, todos tendremos que hacerlo en la misma dirección”.

Zhu, precisan desde CLB, ha tenido mucho éxito ayudando a los trabajadores a organizarse, por lo que consideran que su arresto es una mala noticia.

“Reprimir a la gente que está intentando ayudar a los trabajadores no hará otra cosa que empeorar la situación”, augura Crothall, y espera que las autoridades entren en razón y liberen a los activistas, al mismo tiempo que presionen al sindicato chino “para que haga su trabajo”. EFE

tg/msr

Comentarios de Facebook