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Un ermitaño hallado en un bosque de Scarlino, una pequeña localidad en la Toscana italina, ha resultado ser un español desaparecido en el año 98. Carlos Sánchez Ortiz de Salazar habría mostrado a los paseantes que lo encontraron documentos que acreditan su identidad y que han sido reproducidos por Il Corriere della Sera.

Entre ellos un carné de biblioteca y otro de la Facultad de Medicina de Sevilla.

Sánchez Ortiz de Salazar, natural de Bilbao, se había licenciado en Medicina en Sevilla y residía en la localidad de Cazalla de la Sierra cuando despareció.

Sus padres se han desplazado a Italia en su busca. Pero no les resultarán fácil porque, al parecer, ha vuelto a desaparecer hace quince días.

Debido al tiempo transcurrido el hombre había sido dado por muerto.

Según los vecinos lleva unos seis años residiendo en la zona, tiene un refugio construido con una teinda de campaña y se trata de una persona muy reservada, que no quiere hablar.