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Ibiza se ha convertido estos últimos veranos en el territorio fetiche de los turistas que apuestan por la droga caníbal, sustancia similar a la cocaína, que puede fumarse o esnifarse, que provoca a quienes la prueban paranoia, psicosis, instintos suicidas o incluso mordiscos.

Kenny McSween, un disc jockey británico que trabaja desde hace dos años en Ibiza, tuvo que lidiar el pasado mes de septiembre con un individuo que estaba bajo los efectos de dicha droga. Según publica 'Mirror, el sujeto, el que no ha sido aún identificado, apareció en el portal de su casa y no dudó en atacarle a mordiscos, provocándole graves lesiones en la cara.

McSween tuvo que ser traslado al hospital de Ibiza, donde fue ingresado con pronóstico reservado por las consecuencias de la paliza, la cual se alargó durante casi media hora, después de que un vecino le encontrará arrojado en el suelo.

Lo peor no fue, según apunta 'Mirror', lo peor por lo que tuvo que pasar el DJ fue la detención momentánea que vivió por parte de la policía, la cual creyó que él había mordido a otras personas. En el hospital, los agentes se dieron cuenta del error.

Kenny McSween ha abandonado las Islas Pitiusas y ha regresado con mucho miedo a Reino Unido, llegando a asegurar que habían intentado asesinarle a sangre fría. Tal y como se puede apreciar en las imágenes, la cara del DJ ha quedado completamente desconfigurada. ¡Menuda locura!