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Una niñera inglesa de 21 años, Jade Hatt, se ha librado de la cárcel a pesar de haber cometido un tremendo delito y es que abusó sexualmente de un menor de 11 años al que estaba cuidando. El padre del niño alegó en el juicio que él no estaba nada afectado por los hechos, sino todo lo contrario, pero que la mujer era una inmadura

Por si pudieran parecer sorprendentes las palabras del padre, también reconoció que conocía bien a la joven porque en el pasado había mantenido relaciones sexuales con ella. Hatt se acostó con el menor con el consentimiento de este, pero su padre descubrió que tenía un chupetón en el cuello, por lo que decidió llamar a la policía para que arrestaran a la joven, según informa el 'Daily Mail'. 

En su defensa, ella alegó que le había dicho que tenía 15 años y no 11, ya que el niño aparenta muchos más de los que tiene. “Está loco por el sexo. Se quedó satisfecho de la experiencia porque, en cierto sentido, la veía como un logro y que no se sentía para nada afectado”, explicó el padre. 

El abogado de Hatt logró que se tuviera en cuenta que no tenía la suficiente madurez para su edad por haber sufrido una leucemia cuando era pequeña. “Está claro que él era un chico de 11 años maduro y ella una chica de 20 años inmadura, de forma que se estrecha la diferencia de edad que hay entre los dos”, dictó el juez.