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Un bebé de 18 meses ha fallecido debido a una meningitis que contrajo tras una infección de oídos que sus padres, Ebed Delozier y Christine Delozier, se negaron a curarle porque no quisieron tratarlo con antibióticos porque desconfiaban y tenían “miedo a la medicina moderna”

La familia está acusada de homicidio involuntario tras la muerte de su hija, Hope Elizabeth. Ambos pertenecen a una zona rural de Pensilvania, en EEUU, y trataban las enfermedades y dolencias con medicamentos homeopáticos y tradicionales. 

Cuando vieron que su pequeña empeoraba por la infección de oídos la llevaron al hospital, pero ya era demasiado tarde. La autopsia realizada reveló que el antibiótico podría haberle salvado la vida y curarle. 

Los padres se han declarado a las autoridades en contra de las vacunas y la medicina moderna, además de que no tenían asistencia sanitaria a causa de sus bajos ingresos financieros.