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Ya lo dice el dicho: las prisas son malas consejeras. El protagonista de este vídeo tenía prisa por bajar del barco en el que viajaba y antes de que tocara tierra decidió tocar tierra. ¿Qué le pasó? Que sufrió un imprevisto totalmente inesperado.

El hombre tocó el suelo con uno de sus pies pero se tropezó con el otro, algo que provocó que cayera fatalmente al suelo con el peligro evidente de ser aplastado por la embarcación.

Por fortuna, estuvo muy ágil al caerse y con la ayuda de varias personas pudo salvarse y evitar la tragedia.

La verdad es que las imágenes ponen los pelos de punta…