domingo, 9 agosto 2020 11:15

Interrogantes del accidente del Airbus 320 en los Alpes que aún no tienen respuesta

Muchos son los interrogantes se agolpan entre el gran público, lego en aviación civil, pero también hay algunas entre los expertos, pilotos e ingenieros que no terminan de encontrar las repuestas adecuadas a las preguntas que flotan en el aire. Así, se sabe por ejemplo, que el 'Mannheim' -nombre del Airbus 320 siniestrado en la localidad francesa de  Barcelonette- intentó estabilizar la velocidad en el último minuto. Y como hipótesis de trabajo, casi se fía todo a la despresurización como causa del accidente. Esto obligaría al comandante de vuelo a maniobrar con un descenso rápido hasta un nivel respirable. Pero, ¿qué pasó realmente?

Lo que es cierto es que muchos vuelos de la compañía alemana de bajo coste Germanwings, filial de Lufthansa, se declararon indispuestos para volar y muchas operaciones tuvieron que ser canceladas. Algo que no suele ser demasaiado habitual en este tipo de tragedias ya que lo primero, es reaccionar con prudencia y cierta 'normalidad'.

El 'Mannheim' se estrelló causando la muerte de 150 personas, entre 144 pasajeros y seis tripulantes. El aparatocontaba con 58.300 horas de vuelo y 46.700 vuelos operados. Despegó del aeropuerto de El Prat, en Barcelona, a las 10.01 horas y tan solo 52 minutos después cayó en los Alpes franceses. Sus últimos ocho minutos en el aire son una incógnita que sólo se despejará cuando los investigadores del accidente descifren el contenido de las 'cajas negras' de la aeronave.

Esa pérdida de altura tan abrupta, cayendo desde una altura de 12,4 kilómetros hasta casi 2.000 metros en apenas ocho minutos, yendo a estrellase con una montaña a una velocidad media de entre 900 y 1.200metros por minuto. Hay técnicos que aseguran que el piloto de la aeronave intentó estabilizar el vuelo durante aproximadamente un minuto, pero sin éxito. La velocidad durante el descenso se mantuvo constante durante los primeros tres minutos, y tras un ligero ascenso comenzó a descender de nuevo los cuatro minutos siguientes, consiguiendo estabilizar velocidad ligeramente por debajo de los 400 nudos. En concreto, durante el último minuto, atendiendo a la señal del radar.

Y en todo ese tiempo, ni una comunicación. Si en principio se dijo que los pilotos habían realizado una comunicación con la emergencia, enseguida se desmuintió y se dijo que fueron los controladoreslos que intentaron ponerse en contacto con la tripulación del Airbus. La respuesta la tiene Lufthansa y aún no lo ha explicado. 

En cuanto a las causas, en principio todo apunta a una despresurización de la cabina. Eso obligaría a una maniobra tan brusca y un descenso tan vertiginoso como el indicado. Todo para buscar un nivel de vuelo con atmósfera respirable. Algunas fuentes indican que ese descenso podría ser causado con un momento en el que la tripulación estuviera inconsciente, pudiendo reaccionar de manera momentánea en el último minuto, pero sin éxito. 

Y algunas fuentes hablan ya de atentado. Lufthansa se limitó a apuntar en la comparecencia pública que dio en el aeropuerto de El Prat que, por ahora, se trataba de accidente. Por su parte, el primer ministro francés, Manuel Valls, reconoció ante la Asamblea Nacional francesa que, “en este momento, ninguna hipótesis puede ser descartada”. No obstante, es preciso conocer el contenido de las 'cajas negras'. Cuando un avión se estrella porque una bomba ha estallado en su interior, los trozos de la aeronave se distribuyen en el suelo de manera diferente.

Además, se maneja la hipótesis de que hubiera fuego en la cabina que impidiera la correcta maniobrabilidad de la aeronave por parte de los tripulantes, provocando que éstos pudieran recuperar la velocidad del avión. O también la existencia decondiciones meteorológicas adversas.

Por último si hubiera habido un fallo en alguno de los motores. Pero solo si fallan ambos se produciría un accidente similar.

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