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Sin noticias de Lalo García. A los perros que llevan 48 horas buscando algunas pista, algún rastro del desaparecido jugador por las afueras del municipio vallisoletano de Arroyo de la Encomienda, en el que reside, se unen desde esta mañana los buzos de la Guardia Civil, tal y como informa el diario El Norte de Castilla. Y todo después de que haya  quedado claro que en las orillas del río no se encuentra el exjugador de baloncesto internacional, desaparecido desde el miércoles.

Tampoco se sabe que los investigadores hayan obtenido información válida del registro de las últimas llamadas del móvil de García, que fue visto por última vez sobre las diez de la noche en la cafetería que hay enfrente del Polideportivo Pisuerga. Allí estuvo tomando un vino con algunos conocidos, de los que se despidió con aparente normalidad. 

Desde entonces, nada. Ni una pista sobre su paradero. Y el hecho de que saliera de casa sin llevarse la cartera, dinero o móvil no hace sino transformar en misterio su desaparición. 

Así, algunas fuenets sugieren ya que la desaparición del jugador parece obedecer una mala situación personal, algo confirmado por el entorno más cercano del exescolta, que aseguró que Lalo García atraviesa “una mala racha”. El exjugador llevaba un corto periodo de tiempo trabajando en la aseguradora de El Corte Inglés.