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Las autoridades turcas analizan la muerte de un niño de 10 años a manos de su madre en un hospital de Ankara. Al parecer, Nuray Sacan, principal sospechosa del fallecimiento, estranguló al pequeño porque aseguraba que sus enormes orejas estaban arruinando su vida.

Según publica el diario 'Mirror', Sacan había pagado una operación de cirugía estética en el hospital Gazi de Ankara para modificar el tamaño de las orejas de su pequeño pero no quedó nada satisfecha con los resultados, algo que comunicó de inmediato a los cirujanos allí presentes. Con la situación tal y como estaba, la mujer metió a su hijo en el baño y lo asfixió con su propia bufanda

Sacan fue sorprendida cuando huía del hospital en su coche pero en plena fuga impactó contra otro vehículo. Una vez llegaron los agentes de Policía al lugar de la colisión, la mujer confesó el asesinato.

“Sus orejas se habían vuelto aún más grandes tras la operación. Estaba horrible y se habría sentido aún más avergonzado delante de sus amigos. Lo hice para que no tuviera que pasar por tal situación, asegura Nuray Sacan a los medios locales.

La mujer había decidido pagar la operación porque su hijo había sufrido años de acoso y burlas debido al tamaño de sus orejas. 

Desde el hospital Gazi donde se intervino quirúrgicamente al pequeño de 10 años aseguran que la operación salió bien y que el niño debía ir a casa porque los resultados tardarían unos cuantos días en verse. Sin embargo, la madre no quiso esperar y acabó con su vida de la forma más cruel…. ¡Ver para creer!