Compartir

Sophie Robinson y Melissa Clauser, dos jóvenes de 20 y 21 años respectivamente, habían planeado una noche de fiesta como otra cualquiera que, sin embargo, terminó en tragedia. 

Cuando ambas regresaron a casa después de bailar y beber durante toda la noche Melissa le dio una brutal paliza a Sophie, que siempre había sido su mejor amiga, que le ha traído unas terribles consecuencias. 

Ambas habían quedado en casa de Melissa para vestirse y arreglarse juntas antes de salir. “Yo había bebido un par de 'Sex on the Beach' mientras que Melissa no dejaba de beber vodka con cola. Debíamos haber bebido diez copas cada una“, ha relatado Sophie en el diario The Mirror. 

Al parecer, Melissa quería seguir de fiesta y se quedó con unos chicos, mientras que Sophie pidió un taxi y volvió a casa de su amiga para esperarla allí. Horas más tarde Melissa llegó en otro taxi que le cobró 20 euros, dinero que luego le exigió a su amiga por haberla dejado sola de fiesta. 

Sophie se negó a aceptar el chantaje de su amiga y fue entonces cuando Melissa le dio una brutal paliza, llegando incluso a clavarle un tacón de aguja en el ojo. “El dolor era terrible. Lo último que vi con ese ojo fue a Melissa pisándome la cara”. La joven ha tenido que ser operada pero, por desgracia, la visión de su ojo derecho la ha perdido para siempre. 

“En una fracción de segundo pasó de ser mi mejor amiga a la persona que me arruinó la vida. A pesar de ello, nunca me ha pedido perdón ni ha mostrado el más mínimo arrepentimiento. No quiero saber nada de ella nunca”, ha explicado Shophie. Ahora Melissa tendrá que cumplir una pena de siete años de cárcel tras ser declarada culpable de agresión.