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Los payasos han sembrado el terror en California (EE.UU) y Francia y como al final todo se copia, un individuo pensó que podía hacer lo mismo en Gijón. Pero según informa la Policía a través de una nota de prensa, “a pesar de no haber cometido ninguna acción delictiva ni haber realizado ninguna conducta sancionada administrativamente, la inquietud generada en Internet por las fotos y los comentarios enigmáticos que las acompañaban, hizo necesario iniciar una investigación policial para averiguar la identidad de esta persona y los fines perseguidos por la misma”.

Fruto de las pesquisas policiales, en la tarde de ayer se logró saber que se trataba de un joven gijonés de 22 años que, junto con dos amigos, habían realizado las fotos en distintos lugares de Gijón en la noche del día 22 de octubre, tras haber alquilado el traje en una tienda de la ciudad.

El chico, que actualmente reside en el extranjero, admitió que se trataba de una broma y que su único objetivo era divertirse con sus compañeros sin haber sido conscientes de la expectación y alarma que podría suscitar su actuación.

Bajo el nombre de gijonclown y un perfil en que se podía leer: “¿Miedo a los payasos? Pero si somos de las personas más amistosas, simpáticas y amigables que existen. Nos encontraremos por la noche…”, el pasado 23 de octubre comenzaron a aparecer fotografías del joven disfrazado en diversos puntos de Gijón, como el cerro de Santa Catalina o el parque de Isabel la Católica. Las imágenes iban acompañados de texto como “¿Yo soy el payaso malo?”, “Esto no ha hecho más que empezar”, “¿Quién es el cazador? ¿Quién la presa?” o “Esta noche robaré tus sueños…”, “La oscuridad está en nuestras almas ¿No crees?” u “Os estoy observando…”

En pocos días, y tras publicar fotos columpiándose, sujetando globos y bengalas o bajo una lluvia de confeti, gijonclown acumuló más de doce mil seguidores en su cuenta de Instagram, algunos de los cuales amenazaban al payaso con ir a buscarlo para agredirlo.