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El fundador de la Orden y Mandato de San Miguel Arcángel, Feliciano Miguel Rodríguez Dasilva, ha sido destituido por el Obispado de Vigo después de haber sido investigado por varias denuncias de abusos sexuales. La Guardia Civil está también investigando posibles delitos económicos.

Las hermanas de la Orden vestían con trajes de color amarillo y azul y eran llamadas las “miguelianas”. Residían en la casa religiosa de su fundador, a las afueras de Oia (Pontevedra), llena de lujos y detalles para hacer una especie de purificación espiritual. Las religiosas, que no se han pronunciado al respecto, continúan trabajando en una residencia de ancianos de la zona donde prestan ayuda.

El lugar donde se retiraban a descansar los miembros de la comunidad estaba comunicado con las habitaciones de las hermanas, según informa La Voz de Galicia, lugar donde realizaba la supuesta purificación a base de tocamientos y actos sexuales. Mientras, los hombres dormían en otra habitación.

El fundador justificaba a las mujeres sus actos argumentando que el arcángel San Miguel, de donde viene el nombre de la turbia Orden, se introducía dentro de su cuerpo para transmitir sus enseñanzas y recitaba en una lengua que decía que era arameo.

Los supuestos ritos espirituales han sido objeto de una investigación de nueve meses a raíz de más de una veintena de denuncias. Algunas de las consagradas, que no eran monjas, iban vestidas como si lo fueran e incluso llegaron a cantar en las Jornadas de la Juventud en 2012.

El Obispado y la Diócesis de Vigo han destituido a este hombre y a sus “miguelitas” de la Orden, de la que ya se dieron de baja varios de sus miembros en abril.

TAMARA FALCÓ SE RETIRÓ ALLÍ.

La noticia ha pillado por sorpresa a Tamara Falcó, de 32 años, que el pasado 2013 pasó un fin de semana en la orden, aunque asegura que no notó nada extraño ni fuera de lo normal. 

Tras
saltar la polémica, la hija de Isabel Preysler ha querido aclarar que
ella no ha tenido ningún otro tipo de relación con la Orden y Mandato de
San Miguel Arcángel más allá de su breve estancia allí. “No
pertenezco a ninguna orden. Un sacerdote amigo mío me invitó a
visitarla un fin de semana y así lo hice, como he visitado otras muchas”
, ha asegurado en LOC.