Compartir

La empresa que dejó 'tirados' en plena noche a más de mil jóvenes en medio de un descampado cerca del municipio de Estremera es la misma, según el diario El Mundo que informó de este caso desde el principio, que también montó un evento anterior en el Hipódromo de la Zarzuela de Madrid.  Fue el pasado día 31 de mayo. Unas 4.000 se asistieron a la sesión del DJ holandés Bakermat. Al final pudo producirse una tragedia porque de nuevo, una avalancha de la muchedumbre solo pudo ser controlada pro al Policía que retiró las vallas de control de acceso. El diario cita a varios testigos presenciales para señalar que pudo ocurrir una tragedia “dantesca”.

Y no iba a ser la única fiesta. La organización de la sesión de Bakermat y de la capea de Happiness, junto a algunas otras, tenían apalabrados varios festejos posteriores durante el verano que, finalmente, a la vista de los acontecimientos, fueron anulados por la concesionaria del hipódromo.

Como ocurrió en Estremera, las entradas para bailar al ritmo del Dj holandés en mayo pasado volaron rápidamente y los aledaños del recinto se convirtieron en un macrobotellón, horas antes del show. El problema surgió cuando miles de adolescentes que habían adquirido su entrada, lejos de entrar en el recinto a las 10 de la noche como esperaba la organización, aguardaron en las afueras bebiendo hasta las 2 de la madrugada, hora de comienzo de la actuación del pinchadiscos holandés. Entonces todos querían entrar a la vez, y a toda costa.

Los jóvenes comenzaron a empujar generando una avalancha de unas 400 personas, que requirió la actuación inmediata de la Policía Nacional y Municipal. Pese a todo no se interrumpió la actuación del DJ que se prolongó hasta las 4 de la madrugada. Afortunadamente, el incidente no fue a mayores y los médicos del Samur sólo atendieron a una persona herida por contusiones.