miércoles, 30 septiembre 2020 2:43

La triste historia de un veterinario aplastado por un elefante

James Laurita era un veterinario muy conocido en Maine (EEUU). Era, porque desafortunadamente una mañana en la que cuidaba a sus elefantes en su granja, uno de ellos le pisaba de forma accidental.

Laurita, de 56 años de edad, falleció debido a las múltiples facturas y la asfixia que le provocó el pisotón del animal.

Meses atrás, este veterinario había salvado de un circo local a Rosie y Opal, lugar en el que recibían un trato ínfimo y sin apenas cuidados.

La Policía ha investigado el caso y asegura que el propio Laurita fue el que perdió el equilibrio a la hora de dar de comer a los animales y que en ningún caso fue atacado por ellos. 

Tras el siniestro, y preocupada por la desaparición sospechosa del veterinario, su mujer fue la que encontró el cadáver en la granja de Maine.

La pasión de Jim por todos los animales, y por los elefantes en particular, no conocía límites“. Ese es el bonito homenaje que se le ha dedicado en el santuario en el que se convertirá la granja en la que viven estos animales.