Compartir

Las siamesas australianas que nacieron con un solo cuerpo y dos cerebros el pasado 8 de mayo en el hospital de Sidney han fallecido 19 días después. Faith y Hope, así se llamaban las pequeñas, sufrían una malformación en la que compartían los principales órganos vitales, pero contaban con rostros y cerebros separados.

Los médicos calificaron el nacimiento como un verdadero éxito, ya que no esperaban que pudieran sobrevivir al parto. Finalmente, tras continuos cuidados en el centro hospitalario, las pequeñas perdían la vida 19 días después.

Tan solo se conocen 35 casos de esta complicada malformación y, por ahora, ninguno de ellos ha podido superar el primer mes de vida.