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Montserrat González, la madre de Montserrat Triana Martínez y una de las dos mujeres detenidas, no solo confesó ayer haber cometido el cirmen “por inquina personal”, sino que dio alguno detalles sobre su prepración a los investigadores. Al parecer, se hizo con el arma de manos de un toxicómano de Gijón, en Asturias, que lleva muerto más de un año.

La Policía investiga ahora el vínculo a través del cual llegaron a este toxicómano que les vendió dos armas: un revolver de la marca Taurus, con el que asesinó a la dirigente popular, y una pistola del calibre 7.75 milímetros, que fue encontrada por la Policía en el registro realizado en el domicilio de la hija el mismo día del asesinato.

Ambas pistolas tienen una característica en común como es que cuentan el número de referencia borrado, algo habitual en las armas que se adquieren en el mercado negro.

Según el Diario de León, las compradoras se llevaron también una importante cantida de munición. Sin embargo, en el registro del priso de Triana ha aparecido mucha menos cantidad, lo que lleva a pensar en que durante este tiempo han estado practicando. Y es que, al aprecer, el uso de estas armas requiere cierta pericia.