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No había marcha atrás. La única solución era lanzar al vacío. Christina Simoes veía como las llamas avanzaban sin freno hasta la posición donde se encontraba junto a su bebé de 18 meses.

“Supe que había que salir de allí o moriríamos”, explicó Simoes a ABC News. 

A pesar de que se encontraban en un tercer piso, esta madre coraje no lo pensó dos veces y saltó con su hijo. Para evitarle daños irreversibles, amortiguó la caída con su cuerpo salvando la vida del niño.

Esa grave caída le dejó seriamente dañada de la espalda, con varias vertebras rotas. Por fortuna, su hijo Cameron sólo sufrió heridas leves.

Una operación de seis horas ha provocado mejoras en el estado de salud de Simoes aunque los médicos ven muy complicado que pueda volver a andar de nuevo.

Una amiga de la afectada ha puesto en marcha una campaña para que la gente se vuelque con ella para pagar las facturas hospitalarias, ya que no tiene seguro médico.