Compartir

Un hombre de 36 años de edad, oriundo del estado de Michigan se disparó mortalmente a la cabeza de manera involuntaria mientras le intentaba mostrar a su novia que sus tres pistolas eran seguras.

El hombre, cuyo nombre no ha trascendido, manipuló las pistolas pensando que estaban descargadas. Cuando apretó el gatillo de la tercera pistola, una bala le impactó en la cabeza y le produjo una herida mortal, según informa el periódico 'The Independent'.

La compañera de la víctima ha indicado a la Policía que el día del incidente su novio había estado borracho todo el día, y los oficiales afirmaron que el alcohol había sido un factor clave en la tragedia.