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Ocurrió en Asturias, en la localidad de Sama de Langreo (en la cuenca minera del Nalón). Un padre descubrió que un adulto enviaba mensajes eróticos al móvil de su hija de 11 años. Quedó con él y le agredió con un bastón. Después, se entregó a la policía.

Según publica el diario regional 'La Nueva España', el padre de la menor agredió con un bastón al presunto pederasta, un joven vecino de Gijón, provocándole heridas den cabeza, rostro y hombro. Al parecer, el agresor notó un comportamiento extraño en su hija de once años y descubrió que estaba recibiendo mensajes con carga sexual de uno de los clientes del bar que regenta su mujer.

El periódico explica que el atacante avisó antes a la policía sobre su cita en la estación de Renfe con el “pederasta”, pero cuando la patrulla llegó, ya encontró al herido en el suelo perdiendo mucha sangre. En su teléfono móvil estaban los mensajes enviados a la niña. Ambos fueron detenidos.