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El fuego originado este domingo por la tarde en Burés, un lugar situado
en la parroquia coruñesa de Santa María de Asados, se mantiene a esta
hora sin control y ha calcinado unas 140 hectáreas, según el último
parte facilitado por la Consellería de Medio Rural y Mar.

Las llamas han llevado de nuevo el pánico a Rianxo, un municipio costero muy castigado en la oleada de incendios del año 2006 y que todavía tiene en mente la vehemencia de la lumbre en la vecina localidad de Boiro hace solamente unos días.

A la zona, de la que se ha apropiado una gran humareda, se han desplazado un técnico, seis agentes, catorce brigadas, nueve motobombas, tres palas, cinco aviones y otros tantos helicópteros, y a esta hora prosiguen, sin descanso, las labores de extinción.