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“Se ha decidido suspender al abogado Adonay de la coordinación regional” del Ministerio Público en La Ceiba, subrayó Chinchilla en rueda de prensa en esa ciudad.

Chinchilla no precisó porque caso especifico suspendió a Padilla, aunque no negó tampoco que sea porque dejó en libertad a los dos pilotos mexicanos detenidos este domingo en La Ceiba y a quienes se les decomisó una avioneta que presuntamente transportaba droga.

Chinchilla, quien fue elegido como fiscal general este domingo por el Parlamento, en medio de fuertes críticas de la oposición, aseguró que la decisión de separar a Padilla es porque la Fiscalía (Ministerio Público) “no está satisfecha con el manejo que se le ha dado en algunos casos”, que no precisó.

Agregó que “mientras se investiga y se determina el manejo adecuado o no” de algunos casos, que no identificó, “la suspensión tendrá efecto”.

El fiscal general señaló que Padilla será sustituido por el letrado Heriberto Martínez, quien es, dijo, “profesional de carrera y de reconocidos méritos”.

La avioneta de matricula mexicana aterrizó en el aeropuerto internacional Golosón de La Ceiba, a 403 kilómetros al norte de Tegucigalpa, y se presume que hizo “un aterrizaje clandestino” en otro lugar, dijo este lunes el ministro hondureño de Defensa, Marlon Pascua.

Los pilotos mexicanos fueron puestos en libertad el mismo domingo de la detención, extremo que fue confirmado hoy por el titular de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI) de Honduras, Humberto Palacios.

“El lunes le dije al fiscal general que tenía dos dudas, una que liberaran a la tripulación (mexicana), como efectivamente así fue, y la otra que entregarán el avión”, destacó Palacios.

Denunció además que el fiscal suspendido “se opuso” a que autoridades de la Fuerza Aérea Hondureña transportarán la aeronave a Tegucigalpa o que le tomarán fotografías.

El espacio aéreo de Honduras, principalmente en el Caribe, es utilizado por narcotraficantes suramericanos que envían cocaína a Estados Unidos.

En 2012 las autoridades hondureñas confiscaron más de 5.000 kilogramos de cocaína y cerca de 20.000 kilogramos de pasta de pseudoefedrina, para la fabricación de pastillas de éxtasis.