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JINAN, China (Reuters) – Los fiscales chinos pidieron el lunes una dura sentencia para el destituido líder político Bo Xilai al término de un divisivo y dramático juicio, aduciendo que su “extravagante” defensa frente a los cargos de soborno y abuso de poder desafiaban las pruebas.

Bo fue una estrella política en ascenso en los círculos de poder de China, pero su carrera terminó el año pasado por un escándalo por un asesinato en el que su mujer, Gu Kailai, fue condenada por envenenar a un hombre de negocios británico, Neil Heywood, que había sido un amigo de la familia.

Bo, que fue líder del Partido Comunista en la metrópolis de Chongqing, al suroeste del país, realizó una enérgica e inesperada defensa desde el inicio del juicio el jueves, calificando el testimonio en su contra de su mujer como el desvarío de una mujer loca.

El tribunal, anunciando el final del juicio de cinco días, dijo que el veredicto podría conocerse en una fecha posterior. No dio más detalles, pero podría anunciarse en las próximas semanas.

Bo ha dicho repetidamente que no es culpable de ninguno de los cargos, aunque admitió haber tomado algunas decisiones malas y haber avergonzado a su país por el tratamiento del exjefe de Policía de Chongqing, Wang Lijun, que dijo primero a Bo que Gu probablemente había matado a Heywood.

Wang escapó al consulado estadounidense en la ciudad cercana de Chengdu en febrero del pasado año tras haber enseñado a Bo pruebas de que Gu estaba implicada en el asesinato. Wang también fue encarcelado el pasado año por haber encubierto el crimen.

El fiscal dijo que no se debería mostrar indulgencia con Bo ya que se había retractado de haber reconocido su culpabilidad.

“En los últimos días del juicio, el acusado Bo Xilai no ha negado llanamente una enorme cantidad de pruebas concluyentes y hechos de sus delitos, también ha repudiado su testimonio antes del juicio”, dijo el tribunal citando al fiscal.

En teoría Bo podría ser sentenciado a la pena capital, aunque muchos observadores dicen que es improbable, debido a que el partido no quiere hacer mártir a un hombre cuyas políticas sociales tuvieron un gran apoyo popular.

Dos expertos legales dijeron a Reuters que pensaban que los detalles de los actuales cargos contra Bo sugerían que se le perdonaría la vida.

Los fiscales han dicho que Bo recibió más de 20 millones de yuanes en sobornos de dos empresarios, malversó otros 5 en un proyecto de construcción y abusó de su poder al tratar de encubrir el crimen de Gu.

Pese a la encendida defensa de Bo, el veredicto de culpabilidad es una conclusión inevitable debido a que los tribunales chinos están controlados por el Partido Comunista. Los medios estatales, que hablan por el partido, casi lo han condenado.

/Por John Ruwitch/