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En una declaración durante el juicio que se le sigue en el Tribunal Intermedio de Jinan (este de China) y publicada por la propia corte en su cuenta de Weibo, similar a Twitter, Bo rechazó el testimonio en su contra de Wang Zhenggang, director del Departamento de Planificación Urbana de Dalian, ciudad de la que el ex dirigente fue alcalde.

Las acusaciones alegan que el antiguamente todopoderoso dirigente se apropió de los fondos públicos porque necesitaba dinero para sufragar la educación de su hijo Bo Guagua, quien cursó sus años escolares en la exclusiva escuela privada británica Harrow, y quien tras pasar sus primeros años universitarios en Harvard, ahora es estudiante de la Columbia University en Nueva York.

Bo aludió a los ingresos de su esposa, Gu Kailai, como abogada, para rechazar ese supuesto.

“Gu ha testificado que su firma de abogados tenía cinco sucursales, la situación económica era muy buena. Gu también me dijo que Guagua era un estudiante excepcional y había conseguido becas”, declaró el ex secretario general del Partido Comunista en Chongqing (centro de China).

También aludió a su hijo mayor, Li Wangzhi, fruto de su primer matrimonio, para recordar que “él también estudió en el extranjero, y nunca me preocupé de si pasó penalidades”.

El juicio contra Bo por malversación, sobornos y abuso de poder entró hoy en su tercer día, después de que en las dos jornadas anteriores se examinaran los cargos por aceptación de coimas, que le acusan de haber recibido cerca de 3,5 millones de dólares en dinero y en especie de los empresarios Tang Xiaolin y Xu Ming.

Bo acusó el viernes a su esposa de “estar loca” después de que ésta, en un testimonio grabado previamente y presentado en el tribunal, le acusara de saber que Xu Ming había costeado un chalet en el sureste de Francia que ella compró, así como diversos viajes y otras prebendas para Bo Guagua.

Una vez el tribunal haya examinado el cargo de malversación, se verán los cargos de abuso de poder, los más sustanciales y relacionados con el encubrimiento que Bo supuestamente hizo de la responsabilidad de Gu Kailai en el asesinato del empresario británico Neil Heywood en un hotel de Chongqing en noviembre de 2011.

La trama descubierta a raíz del asesinato de Heywood, tratado inicialmente como una muerte por exceso de alcohol, ha representado el mayor escándalo político en décadas en China y motivó la caída en desgracia el año pasado de Bo, hasta entonces considerado uno de los dirigentes con mayor proyección del país.