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El suceso ocurrió sobre las 23.30 horas del pasado lunes en la avenida Jaime I, cuando una patrulla de la Policía Nacional observó a una mujer «con gran estado de ansiedad y nerviosismo» gritando a través del teléfono «mandármela ya», han relatado las mismas fuentes.

Al acercarse a ella comprobaron que portaba entre sus brazos a un bebé recién nacido, «con aspecto amoratado, en estado de sudoración, con los brazos caídos y sin signos de respiración», según la nota de prensa.

Tras avisar al Servicio de Atención Médica Urgente (Samu) a través de la sala del 091, los agentes aplicaron rápidamente los primeros auxilios con técnicas de reanimación a la criatura y comprobaron que tenía una especie de mucosidad en la cavidad bucal.

Los dos policías lograron extraerla y el pequeño comenzó a llorar, recobrando todos los signos vitales.

Ya reanimado, fue trasladado por una dotación sanitaria al Hospital comarcal de Villajoyosa (Alicante).

Según fuentes policiales, el bebé se encuentra en perfecto estado y en su domicilio.

Las mismas fuentes han destacado que «la rápida actuación policial» evitó «un trágico desenlace».