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Trami, el duodécimo tifón que sufre China este año, aterrizó en la costa de la provincia de Fujian, sureste del país, acompañado de vientos de 126 hasta 163,4 kilómetros por hora.

El miércoles esta zona del país ya acumuló entre 50 y 100 milímetros de precipitaciones, que comenzaron a caer a primera hora de la mañana y se mantuvieron hasta la madrugada, de manera previa a la llegada del tifón.

Las autoridades meteorológicas chinas predijeron que la tormenta tropical se desplazará hacia el oeste del país y dejará fuertes precipitaciones y tormentas en el centro y las costa norte de la citada provincia.

Fujian, así como la vecina provincia de Zhejiang, han activado el nivel de alerta 2 en respuesta a la llegada del Trami, por la que, entre otras medidas, se ha paralizado el servicio de trenes de alta velocidad durante el día de hoy.

La tormenta tropical Trami llega a China continental después de pasar por la isla de Taiwán, donde una mujer de 73 años falleció el martes arrastrada por las aguas, al tratar de cruzar un puente con un vehículo eléctrico, en medio de inundaciones y lluvias torrenciales traídas por la cercanía del tifón.

La muerte ocurrió en Hsinfeng, distrito de Hsinchu, en el norte de Taiwán, y en esa misma zona se produjo una colisión entre un autobús y un camión, atribuida también a las tormentas de agua y viento, en la que el conductor y 12 turistas chinos resultaron heridos.

El último tifón que azotó China, el “Utor”, dejó un saldo de 33 muertos y diez desaparecidos, además de 320.000 evacuados y 8,3 millones de damnificados en las provincias de Cantón y Guangxi, en el sur del país, este fin de semana.